La Copa Mundial de Clubes 2025 arranca con un desafío monumental para Boca Juniors. Enfrentarse al SL Benfica esta noche en el Grupo C no es cualquier cosa.
Comparten zona con el temido Bayern Múnich y el Auckland City, pero este primer partido contra los portugueses se siente como una final anticipada.
La hinchada xeneize, siempre fiel, ya palpita el encuentro con una mezcla de ansiedad y orgullo. ¿Podrá Boca plantar bandera en este torneo renovado con 32 equipos? Claro está, el prestigio de la competición subió varios escalones, y cada decisión táctica cuenta. Los pronósticos de fútbol anticipan un duelo reñido, donde la estrategia definirá al vencedor.
Russo, el cerebro detrás del tablero
Miguel Ángel Russo, en su tercer ciclo al mando de Boca, llega con la experiencia de la Libertadores 2007 bajo el brazo. Su filosofía no cambia, quiere un equipo agresivo, que presione alto y maneje el ritmo del partido. “No podemos replegarnos”, insiste, mientras su cuerpo técnico analiza videos del Benfica hasta el cansancio.
Russo no se ata a una formación rígida, pero su 4-3-1-2 previsto para este duelo muestra su intención de equilibrar ataque y control. Además, su capacidad para leer al rival lo hace un estratega clave. Todos confíamos en su olfato, aunque sabemos que enfrentar a un equipo europeo como Benfica no será un paseo por el Riachuelo.
Las armas xeneizes bajo la lupa
Boca llega con figuras que ilusionan, pero también con dudas. Edinson Cavani, a sus 38 años, sigue siendo el faro del ataque, aunque una lesión en la pantorrilla lo pone en jaque. Si no juega, Miguel Merentiel, con nueve goles en el Apertura 2025, llevará la bandera ofensiva junto a Milton Giménez.
En el mediocampo, el joven Milton Delgado, de apenas 19 años, sorprende por su inteligencia táctica. Marcos Rojo, por su parte, será el líder de una defensa golpeada por lesiones.
No cabe duda que Russo apostará por la garra de siempre, pero la falta de profundidad defensiva preocupa.
Un Benfica que vuela alto, pero con grietas
El Benfica de Bruno Lage no es un rival cualquiera. Su 4-3-3, que muta en un 2-3-5 en ataque, promete un fútbol fluido y vertiginoso. Vangelis Pavlidis, con 29 goles en la temporada, es un peligro constante. Sin embargo, las salidas de João Neves y Marcos Leonardo dejaron huecos difíciles de llenar. Además, lesiones como las de Zeki Amdouni y Alexander Bah limitan sus opciones.
Por lo tanto, Boca tiene una oportunidad si sabe explotar estas debilidades. La hinchada portuguesa, confiada, espera que su equipo imponga su estilo, pero no todo es color de rosa en Lisboa.
La táctica, el alma del duelo
Boca apostará por un 4-3-1-2 que busca presión alta y laterales ofensivos como Blondel y Blanco. La idea es clara, es decir, forzar errores del Benfica y golpear en las transiciones. Sin embargo, esta agresividad tiene riesgos. Un balón largo a las bandas puede dejar expuesta a la defensa xeneize, sobre todo si los centrales, liderados por Rojo, se mantienen muy profundos.
Por otro lado, el Benfica intentará dominar con posesión y movimientos inteligentes. Sus laterales, como Álvaro Carreras, estirarán el campo, mientras Pavlidis buscará los espacios. Parece que el mediocampo será el campo de batalla, con Delgado y Belmonte enfrentando a Kökçü y Aursnes.
Los fantasmas del Bayern y la presión del grupo
El 10-0 del Bayern Múnich sobre Auckland City retumbó en el Grupo C. Ese resultado confirma al equipo alemán como favorito poniendo una presión enorme sobre Boca y Benfica. La diferencia de goles será clave, y un empate podría no alcanzarla.
Por lo tanto, ambos equipos podrían arriesgar más de lo habitual, lo que promete un partido abierto. Russo sabe que no basta con defenderse. Boca necesita goles para soñar con los octavos.
La Bombonera queda lejos
El Apertura 2025 mostró a un Boca sólido en casa, con un promedio de 2.75 puntos por partido. Pero en este torneo, sin el calor de la Bombonera, el desafío es otro. Los números fuera de casa (1.38 puntos por partido) no inspiran confianza. Así que, Russo deberá ajustar su plan para mantener la intensidad en un campo neutral.
Un pronóstico con corazón
El partido promete ser cerrado, con ambos equipos jugando a lo máximo. El Benfica parece llegar con un plantel más profundo, pero las bajas y su irregularidad en competiciones grandes abren una puerta para Boca. Merentiel está en un gran momento, y si Cavani aparece, el ataque xeneize puede hacer daño.
Aún así, la fluidez del Benfica inclina la balanza levemente a su favor. Un empate con goles o una victoria por la mínima para cualquiera parece lo más probable. Claro está, la pasión de Boca puede torcer cualquier pronóstico. ¿Será este el momento en que Russo saque un as de la manga? Esta noche sabremos la respuesta.
