Boca Juniors y River Plate son el corazón de nuestro fútbol, una rivalidad que trasciende el tiempo. Pero, en el Mundial de Clubes 2025, ambos comparten un objetivo, o sea, alzar la copa y representar a Argentina en lo más alto.
Desde los bares hasta las redes, no se para de discutir quién tiene más chances. Claro está, la historia de ambos pesa, pero el presente y las circunstancias serán clave para definir su destino. Los analistas buscan datos y tendencias para ofrecer pronósticos confiables, aunque la incertidumbre siempre juega su papel.
Ecos de batallas pasadas
Históricamente, Boca y River han dejado su marca en el Mundial de Clubes. River participó en 2015 y 2018, mientras que Boca lo hizo en 2007. Ambos alcanzaron la final, un logro que enciende la ilusión.
En 2007, Boca enfrentó al AC Milan en Yokohama ante 68.263 espectadores. Milan ganó 4-2 con goles de Filippo Inzaghi (doblete), Alessandro Nesta y Kaká, mientras que Rodrigo Palacio marcó para Boca. El partido fue intenso, pero Milan dominó con un Kaká imparable.
En 2015, River se midió al FC Barcelona. El tridente de Messi, Neymar y Suárez selló un 3-0, con Messi abriendo el marcador y Suárez anotando un doblete. Todos recuerdan esas finales con orgullo, pero también con la espina de no haber levantado la copa.
Análisis profundo del panorama de Boca
El grupo de Boca es, sin duda, uno de los más complicados del Mundial.
Bayern Munich, con su experiencia y calidad, lidera el desafío, mientras que Benfica aporta intensidad y solidez. Auckland City, aunque menos competitivo, no debe subestimarse, ya que cualquier descuido puede costar caro.
En la temporada local, Boca terminó segundo en el Torneo Apertura 2025, pero cayó en cuartos de final ante Independiente (0-1). En la Copa Libertadores 2025, su eliminación en segunda ronda contra Alianza Lima en penales fue un golpe duro. Aún así, la victoria 2-1 en el Superclásico contra River mostró carácter.
El plantel cuenta con figuras como Edinson Cavani (38 años, 20 goles la temporada pasada), Miguel Merentiel (máximo goleador en liga con 4 tantos) y Kevin Zenón (23 años, valuado en 10 millones de euros). Marcos Rojo y Luis Advíncula aportan experiencia en defensa, y los refuerzos de invierno fortalecen al equipo.
Sin embargo, las lesiones preocupan. Sergio Romero (cirugía de rodilla), Ander Herrera (isquiotibiales), Cavani (desgarro de gemelo) y Advíncula (rodilla) están en duda.
Además, el cambio de entrenador, con Miguel Ángel Russo asumiendo el 2 de junio de 2025, genera incertidumbre táctica. Parece que Boca depende de su mística y de recuperar a sus figuras clave.
Análisis profundo del panorama de River
El grupo de River ofrece una oportunidad, aunque no sin desafíos. Inter Milan es un adversario de peso, pero Monterrey y Urawa son más abordables que los colosos europeos que enfrenta Boca.
En el Torneo Apertura 2025, River también terminó segundo, pero cayó en cuartos ante Platense en penales. En la Libertadores, brilló con 12 goles en 5 partidos (2.4 por encuentro), aunque su defensa permitió 6 goles en esos juegos, recibiendo al menos uno en cuatro de sus últimos cinco partidos.
Franco Mastantuono, de 17 años y goleador récord del club, es la gran promesa, con casi 50 apariciones en el primer equipo. Marcelo Gallardo, con su experiencia y visión táctica, es un pilar fundamental. Su sistema de juego consolidado permite adaptarse a rivales diversos. En el caso de River, las lesiones también golpean. Agustín Ruberto (rotura de ligamento cruzado, baja hasta septiembre), Gonzalo Martínez (distensión de isquiotibiales), Gonzalo Montiel (problemas musculares) y Maximiliano Meza (fractura de costilla) merman la plantilla.
Por lo tanto, River necesita ajustar su defensa y confiar en la magia de Mastantuono y Gallardo.
¿Quién lleva la delantera?
River parece tener una ventaja leve para avanzar en el Mundial de Clubes 2025, por tres razones clave:
- Un grupo menos exigente, que permite sumar puntos contra rivales más accesibles.
- La estabilidad táctica de Gallardo, un técnico con un sistema consolidado.
- Un mejor desempeño en la Libertadores, que aporta confianza y ritmo competitivo.
Aún así, Boca no está descartado. Su mística copera, la experiencia de Cavani y la posibilidad de que Russo sorprenda pueden cambiar el panorama.
El veredicto desde la cancha
El Mundial de Clubes 2025 promete emociones fuertes. Boca y River, enemigos íntimos, comparten el sueño de dejar a la Argentina en lo más alto. ¿Quién lo logrará?
El césped y la pelota tendrán la última palabra, pero los números y el presente inclinan la balanza, aunque sea por poco, hacia el lado del Monumental.
